La otra noche reservamos en este restaurante para cenar y la comida no nos decepcionó. Calidad y presentación.
De entrantes pedimos la burrata con trufa, los chanquetes a la andaluza y las croquetas de jamón. Si tuviese que poner un pero es que la trufa a penas se distinguía, pero aún así el plato estaba buenísimo.
De segundo pedimos lomo bajo fileteado y el pescado del día, cogote de merluza. Tanto la carne como el pescado estaban ejecutados a la perfección. A nosotros nos gusta la carne muy, muy, poco hecha y siguieron nuestras indicaciones al pie de la letra, sin que por ello la sirvieran fría, cosa que más de una vez nos ha pasado. El pescado estaba en su punto, ni crudo ni seco.
En cuanto a los postres, yo no los probé, porque soy más de café, pero pedimos una tarta de queso casera que mi hija se comió con verdadero gusto.
El único "inconveniente" es el precio, evidentemente no es un restaurante de cabecera al que acudir cuando no te apetece cocinar.... a menos que tu cartera lo soporte. Sin embargo, nosotros encontramos un descuento del 40% en El Tenedor que nos permitió darnos el capricho y salimos realmente contentos.
Altamente recomendable.


